Autora: Maria Ribas
Consultora en Marketing Digital en Interprofit

 

Hace unos días, el conglomerado Alphabet Inc. cuya empresa subsidiaria es Google, anunció el cierre de la red social Google+ previsto para agosto de 2019.

Filtración masiva de datos de usuarios

Esta decisión forma parte de una nueva iniciativa llamada Project Strobe que quiere llevar a cabo el gigante tecnológico, aunque a nadie se le escapa que el motivo principal es la brecha de seguridad descubierta el pasado marzo, en la que se puso al descubierto los datos personales de más de medio millón de consumidores en un periodo entre el 2015 y 2018.

En el comunicado oficial, el gigante tecnológico asegura que el fallo en la API de Google fue rápidamente solucionado una vez fue descubierto y que no se encontraron evidencias de que estos datos, con información sensible de los usuarios como el nombre, el email o el domicilio, hubieran sido utilizados de forma fraudulenta.

Lo más grave de todo, según el conocido medio estadounidense Wall Street Journal, es que una vez localizado el fallo en la red de la compañía, Google optó por ocultar la filtración a los afectados y solucionar el problema sin exponerse directamente al escrutinio público y regulatorio.

Un escándalo en toda regla que ha supuesto la pérdida de la confianza de sus consumidores y ejemplifica como es de importante contar con una buena estrategia de comunicación de crisis.

 

Una red social que nunca conectó con los usuarios

Si miramos los datos, este anuncio era totalmente predecible. Google admitió que el 90% de las sesiones que se realizan en esta red social duran menos de 5 segundos. Es decir, que los usuarios entran solamente para realizar alguna pequeña modificación en el perfil pero que no comparten nada.

Google+ se lanzó en 2011 en un intento de desbancar a las grandes redes sociales del momento, que eran Facebook y Twitter. El problema fue que desde sus inicios, aunque tuvo de respaldo al gigante tecnológico de Mountain View, nunca dejó huella en los usuarios, que no conectaron con la red social. Con ello, su volumen de usuarios fue disminuyendo y su nivel de interacción también.

Aun así, la empresa asegura que esta decisión no afecta a la versión para empresas y profesionales, donde la plataforma si ha obtenido buenos resultados. Sin embargo, a causa del miedo ante una mala reputación de marca, la decisión de cerrar la versión de Google Plus para consumidores era su paso más lógico.

 

Más pasos de Google para mejorar la seguridad

Con el objetivo de aprender de sus errores y ofrecer un mayor nivel de seguridad a sus usuarios, Google está implementando una nueva forma de otorgar permisos a las aplicaciones. De este modo, da un mayor control a los usuarios sobre su privacidad.

De este modo, limita el acceso de estas Apps a los datos de las cuentas y permite a los usuarios saber qué información se está compartiendo con ellas.

 

Limitar y contener los daños para proteger la reputación de marca

Ante un escándalo de estas proporciones, el tiempo de reacción es vital. A causa de este cierre, Google ha visto caer el valor de sus acciones. Por ello, es de vital importancia para las empresas contar con una buena estrategia de comunicación de crisis y sentirse apoyado por una agencia que de soporte y asesoramiento ante estos imprevistos.